Proverbios 15:1 «La blanda respuesta quita la ira»

Probervios 15:1 dice: La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor. Blanda respuesta o áspera respuesta es la clave, según el v.1 para evitar la ira o para hacer que una situación se vuelva más tensa y llegue a provocar violencia.

Vamos a seguir hablando de palabras, esas que la gente dice que valen poco y que se las lleva el viento. Es frecuente ver peleas de jóvenes en las salidas de las discotecas, ferias o eventos que reúnen a mucha juventud. Muchas de esas peleas, que a veces terminan muy dramáticamente, tienen que ver con las palabras.

El corazón del justo piensa para responder

Tenemos en nuestra mano un instrumento para calmar la situación o para caldearla, y no hace falta que sea en esas situaciones tan tensas citadas. La responsabilidad de cuál utilizar, si la blanda o la áspera respuesta, es sólo nuestra. Por eso “hay que contar hasta diez” antes de responder. El corazón del justo piensa para responder; mas la boca de los impíos derrama malas cosas (28).

El dominio propio

El sensato lo piensa antes de hablar y el necio desparrama las palabras. Este dominio propio es una de las características del justo, que, precisamente por serlo, no quiere ceder a la injusticia que pudiera derivarse de la reacción de un mal momento. Medita o piensa profundamente antes de dar una respuesta apasionada y condicionada por su estado de ánimo. Contrariamente, el malvado no se para a hacerlo; es tan alto el concepto que tiene de sí mismo que cree tener a mano todas las respuestas definitivas.

El hombre iracundo promueve contiendas

No te engañes, joven. La respuesta no es una cuestión de temperamento, de un “qué le voy a hacer si he nacido así”, sino de conducta moral. Al menos, cada cual ha de saber las consecuencias que acarrea una u otra forma de respuesta: El hombre iracundo promueve contiendas;
Mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla
(18).

La lengua apacible es árbol de vida

Pero no es solo que nuestra respuesta ablande o endurezca una situación que puede ser tensa, es que las palabras bien dichas pueden ser medicina. El v.4, La lengua apacible es árbol de vida; mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu, nos presenta dos frutos antagónicos de la lengua: árbol de vida o quebrantamiento de espíritu. El primero sólo puede darlo una lengua “saludable”, que sana, que cura al receptor por su oportunidad y contenido. El quebrantamiento, quizás en el sentido de “hundir la moral”, es originado por una lengua perversa o retorcida, falsa al fin y al cabo.

El hombre se alegra con la respuesta de su boca

Esto es algo que habrás experimentado alguna vez con tus amigos, especialmente si estás integrado en el grupo de jóvenes en alguna iglesia. Siempre en cada grupo hay alguien al que se le toma como confidente. Algo bueno recibiremos de ese o esa joven dispuestos a escuchar o aconsejar. Los resultados de una palabra sanadora los vemos descritos en el v.23, El hombre se alegra con la respuesta de su boca; y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es! Una palabra oportuna, adecuada, y en el momento preciso, puede ser de una enorme bendición (1Ts.5:14).

La lengua de los sabios adornará la sabiduría

La responsabilidad de la expresión no afecta solamente al contenido, es también cuestión de estética  La lengua de los sabios adornará la sabiduría (2). Es casi intuitivo ligar el bien con la belleza. Si eres un joven creyente, ¿no te tira para atrás el vocabulario de muchos de tus compañeros? El sabio, o podemos decir el que teme a Dios,  no sólo dice cosas útiles y edificantes, sino que las dice bien, de forma considerada. Esa manera de hablar la describe Proverbios de una manera muy gráfica; dice que es esparcir sabiduría La boca de los sabios esparce sabiduría;
No así el corazón de los necios
(7). ¡Qué bonito! Las palabras convertidas en semillas, semillas que darán su fruto.

Abominación son a Jehová los pensamientos del malo

Y nos sorprende el v.26, Abominación son a Jehová los pensamientos del malo;
Mas las expresiones de los limpios son limpias.
Las palabras, aunque son sonidos, están ligadas con lo más profundo del ser humano, el corazón.  No hace falta que el malo hable; sus pensamientos ya son abominables. La implicación es que las expresiones de los puros son limpias porque sus pensamientos o planes también lo son.

El sabio teme a Dios

Fíjate lo que puedes hacer con tus palabras, aunque seas joven, no importa. El sabio en la Biblia no es el que almacena muchos conocimientos sino el que teme a Dios. Si temes a Dios, es decir si le tienes en cuenta en tus caminos, podrás ser de mucha bendición.